✨ Early Bird 40% de descuento los 3 primeros meses con el código · 40% dto. 3 meses · EARLYBIRD
Volver al blog
Costes de restaurante Rentabilidad Cuenta de explotación Prime cost P&L diario

Costes de un restaurante: estructura completa, porcentajes objetivo y ejemplo de cuenta de explotación

Estructura de costes de un restaurante: cada partida con su porcentaje objetivo sobre ventas, tabla resumen y un ejemplo de cuenta de explotación que cuadra.

John Guerrero
John Guerrero
Consultor gastronómico · Fundador de ChefBusiness y Miselup
19 min de lectura
Gerente de un restaurante revisando una cuenta de resultados impresa con un gráfico de costes, junto a una calculadora y un café, en una sala luminosa al cierre del día

Llevo más de quince años entrando en cocinas ajenas con una balanza, un Excel y la promesa de no juzgar. Y en todo este tiempo, me he encontrado con un patrón que se repite más que el pan de ayer: dueños que conocen al céntimo lo que les cuesta su plato estrella, pero que no tienen ni idea de lo que les cuesta su negocio. Saben que el solomillo les sale a 4,50 € la ración, pero ignoran que entre las comisiones de delivery, la cuota de autónomo de la socia y la luz de la terraza climatizada, ese plato no les deja un duro. Hoy vamos a ponerle nombre, apellidos y —sobre todo— cifras a cada partida de la estructura de costes de un restaurante. Sin magia, sin promedios engañosos y con una cuenta de explotación que cuadre hasta el último céntimo.

ChefBusiness · Rentabilidad realTu restaurante al máximo sin perder dineroControl de costes y marketing gastronómico. Pide ya tu consultoría con ChefBusiness.Quiero la consultoría →

Qué son los costes de un restaurante y por qué dimensionarlos (no solo clasificarlos) decide tu beneficio

Los costes de un restaurante son todos los recursos económicos que consumes para generar tus ventas. Materia prima, personal, alquiler, luz, comisiones… Todo. Pero el error que veo en la mayoría de negocios no es que no sepan qué gastan, sino que no saben cuánto pesa cada cosa sobre sus ventas reales.

Clasificar los costes en fijos y variables está bien para aprobar un examen de hostelería. Dimensionarlos —asignarles un porcentaje objetivo sobre tus ventas netas y un importe en euros— es lo que te permite tomar decisiones cuando el banco te llama, cuando toca renovar la carta o cuando te planteas si ese tercer camarero en el turno de comidas es un lujo o una necesidad.

El coste del plato no es el coste del negocio

Conocer el coste de materia prima de cada plato es el punto de partida. Saber hacer el escandallo de un plato paso a paso es una obligación, no una virtud. Pero el escandallo solo te da uno de los muchos números que necesitas para dormir tranquilo. He auditado restaurantes con un food cost impecable del 29% que perdían dinero cada mes porque el alquiler se comía el 18% de la caja y la plantilla estaba sobredimensionada. El coste del plato es una pieza; la estructura completa es el puzle. Si solo miras la materia prima, estás conduciendo mirando únicamente el cuentakilómetros. Y si tu negocio es el catering o los eventos, esta lógica cambia todavía más: el coste se calcula por comensal y hay partidas de evento que repercutir, como te explico en la guía del escandallo para catering y eventos.

Costes fijos, variables y semivariables: definición rápida

Antes de entrar en cifras, un apunte breve. Los costes fijos son los que pagas factures o no: alquiler, seguros, cuotas de software, gestoría. Los costes variables fluctúan con tu nivel de actividad: materia prima, comisiones de delivery, productos de limpieza. Y luego están los semivariables, esos que tienen un mínimo fijo y una parte que crece con las ventas: la luz (tienes un consumo base de neveras y un extra cuando la cocina está a pleno rendimiento) o el personal eventual en fines de semana.

Para entender cómo estos costes determinan tu viabilidad, necesitas calcular el punto de equilibrio de tu restaurante. No voy a repetir aquí ese cálculo, pero grábatelo: tu punto de equilibrio es la facturación mínima que necesitas para que la suma de todos tus costes no te deje en negativo. Si no lo conoces, estás pilotando a ciegas.

La estructura de costes partida a partida (con % objetivo sobre ventas netas)

Vamos al grano. Todas las cifras que vienen a continuación las calculo siempre sobre ventas netas sin IVA. En hostelería española, el IVA general es del 10%, así que cuando hablo de ventas netas, hablo de lo que realmente ingresa tu negocio después de descontar ese 10% que es del Estado, no tuyo.

Materia prima / food cost (28-35%)

El food cost es el coste de la comida y bebida que vendes. El rango saludable se mueve entre el 28% y el 35% de tus ventas netas. Por debajo del 28%, o eres un genio de la compra o —más probable— estás sacrificando calidad y el cliente lo notará. Por encima del 35%, tu margen bruto se estrecha peligrosamente y cualquier desviación en otra partida te mete en pérdidas.

Ojo: hablo de food cost real, no teórico. El teórico es lo que tu escandallo dice que deberías gastar; el real es lo que sale de contar lo que compraste, lo que tiraste, lo que se estropeó y lo que desapareció. Si quieres entender por qué esos dos números casi nunca coinciden, te dejo el artículo sobre la diferencia entre food cost teórico y real. Y si necesitas calcularlo rápido, usa nuestra calculadora de food cost.

Personal (30-35%, INCLUYENDO Seguridad Social de empresa)

Aquí está la trampa en la que caen la mayoría de hosteleros: calculan el coste de personal solo con los salarios brutos y se olvidan de que la Seguridad Social a cargo de la empresa suma aproximadamente un 30-32% adicional sobre cada nómina. Un cocinero al que pagas 1.800 € brutos le cuesta a tu negocio unos 2.400 € al mes. Así que cuando hablo de que el coste de personal debe situarse entre el 30% y el 35% de las ventas netas, hablo del coste laboral total: salarios brutos, Seguridad Social, indemnizaciones por fin de contrato, uniformidad y formación. Todo. Si quieres el desglose completo —cómo pasar del salario bruto al coste empresa real, el ratio objetivo por tipo de negocio y cómo controlarlo a diario— lo desarrollo en la guía sobre el coste de personal en hostelería.

Si tu restaurante factura 50.000 € al mes, tu gasto de personal no debería superar los 16.500 € mensuales (33%). Pásate de ese umbral de forma sostenida y entrarás en la zona de sufrimiento.

Prime cost: la suma que más vigilan los rentables (≤60-65%)

El prime cost es la suma de materia prima + personal. Es el termómetro más fiable de la eficiencia operativa de un restaurante. El objetivo es mantenerlo por debajo del 60-65% de las ventas. Un prime cost del 60% o menos es excelente; hasta un 65% es aceptable. Por encima del 65% de forma sostenida, estás en zona de peligro: te quedas sin margen para pagar el alquiler, los suministros y todo lo demás.

En el ejemplo de 50.000 €/mes, un prime cost del 63% (30% materia prima + 33% personal) te deja 18.500 € para afrontar el resto de gastos. Si ese margen post-prime-cost baja del 35%, tu beneficio neto se evapora.

Alquiler (6-10%)

El alquiler debe representar entre el 6% y el 10% de tus ventas netas. El objetivo ideal es el 6-8%. Si tu local factura 50.000 € al mes, tu alquiler no debería pasar de 4.000 €. Cuando audito un restaurante y veo un alquiler del 12% o más, sé que el negocio está trabajando para el casero, no para el dueño. En zonas prime de Madrid o Barcelona, sé que este porcentaje se tensa, pero si supera el 10% de forma estructural, necesitas una facturación muy por encima de la media para que los números salgan.

Suministros: luz, agua y gas (2-5%)

Luz, agua y gas deben moverse entre el 2% y el 5% de las ventas. En un negocio de 50.000 €/mes, hablamos de unos 2.000 €. La luz suele ser el león de esta partida, sobre todo en cocinas eléctricas o locales con terrazas climatizadas. Si tu factura de suministros supera el 5%, revisa tarifas, horarios de consumo y eficiencia de equipos. He visto ahorros de 400 € al mes solo con cambiar la potencia contratada y ajustar los periodos de encendido de hornos.

Otros gastos operativos: marketing, gestoría, seguros, mantenimiento, comisiones TPV/delivery (8-10%)

Esta es la partida cajón de sastre que muchos infravaloran. Incluye: comisiones de TPV y plataformas de delivery (que pueden llevarse entre un 15% y un 35% de cada pedido), marketing y redes sociales, gestoría, seguros (responsabilidad civil, multirriesgo, convenio), mantenimiento de equipos, productos de limpieza, menaje de reposición, licencias de software, formación y un largo etcétera. En total, esta partida suele pesar entre un 8% y un 10% de las ventas. En nuestro ejemplo, unos 4.500 € al mes. Si no la controlas, se te cuela por las rendijas y te descuadra la cuenta de resultados.

Amortizaciones, gastos financieros e impuestos

Las amortizaciones reflejan la depreciación de tus activos (maquinaria, mobiliario, obra) y suelen representar un 2-3% de las ventas. Los gastos financieros (intereses de préstamos, pólizas de crédito) varían mucho según tu nivel de endeudamiento, pero una referencia razonable es mantenerlos por debajo del 2%. Y luego está el Impuesto de Sociedades, que en España es del 25% sobre el beneficio antes de impuestos. En una estructura bien gestionada, el impuesto se lleva entre un 2% y un 3% de las ventas.

Tabla resumen: estructura de costes con porcentajes objetivo 2026

Para que lo tengas claro de un vistazo, aquí va la tabla de costes de un restaurante con los porcentajes objetivo y su traducción a euros sobre un negocio que factura 50.000 € netos al mes (600.000 € al año):

Partida% objetivo s/ventas€ al mes (sobre 50.000 €)
Materia prima (food cost)28-35%15.000
Personal (con SS empresa)30-35%16.500
Alquiler6-10%4.000
Suministros (luz, agua, gas)2-5%2.000
Otros gastos operativos8-10%4.500
Amortización + financieros4-5%2.250

Esta tabla no es un adorno: es tu hoja de ruta. Cada mes, compara tus cifras reales contra estos objetivos. Si una partida se desvía dos puntos, investiga por qué antes de que el agujero se haga grande.

Cuaderno sobre una mesa de restaurante con un gráfico circular dibujado a mano que reparte los costes en cuatro categorías —food, personal, alquiler y otros— junto a una calculadora y unas monedas

Costes de apertura vs costes recurrentes: la inversión inicial que casi nadie suma bien

Una cosa es lo que cuesta mantener un restaurante mes a mes y otra muy distinta lo que cuesta abrirlo. Me encuentro con demasiados emprendedores que confunden inversión inicial con gasto mensual, y ese error lo pagan con tensiones de tesorería en los primeros seis meses.

Costes de abrir (CAPEX): la inversión de una sola vez

Los costes de apertura de un restaurante son inversiones que realizas una vez y que luego amortizarás a lo largo de la vida del negocio. No son gasto del mes uno; son el precio de la entrada. Las partidas principales:

  • Traspaso, fianza o compra de local: puede ir desde unos pocos miles de euros por un traspaso modesto hasta varios cientos de miles en zonas prime.
  • Obra, reforma y licencias: acondicionar el local, proyecto técnico, licencia de apertura y actividad. Aquí los sustos son frecuentes: una campana extractora mal dimensionada te puede costar 15.000 € extra no previstos.
  • Cocina y equipamiento: hornos, plancha, freidoras, cámaras, lavavajillas industrial, campana extractora. El corazón de tu operación.
  • Mobiliario y decoración: mesas, sillas, barra, iluminación, ambientación.
  • Vajilla, cubertería y menaje: platos, copas, cubiertos, ollas, sartenes, utensilios. Parece poco hasta que sumas todo.
  • TPV, software y web: sistema de punto de venta, programa de gestión, página web, carta digital.
  • Stock inicial de materia prima y bebida: la primera compra para llenar la despensa y la bodega.
  • Colchón de tesorería para los primeros meses: la partida que más se olvida. Necesitas liquidez para pagar nóminas, proveedores y alquiler mientras el negocio arranca y alcanza su velocidad de crucero. Calcula al menos tres meses de gastos operativos completos.

No existe una cifra única de cuánto cuesta abrir un restaurante. Depende del tamaño, la ubicación, el concepto y si partes de un local ya acondicionado o de una obra nueva. Pero ten claro que hablamos de decenas de miles de euros en el mejor de los casos, y de varios cientos de miles en el más realista.

Costes recurrentes (OPEX): lo que pagas cada mes

Son todos los gastos de un restaurante que hemos detallado en la estructura anterior: materia prima, personal, alquiler, suministros, operativos, financieros e impuestos. Estos son los que determinan tu cuenta de explotación mensual y los que debes vigilar con lupa.

Facturas de proveedor y de suministros desplegadas en el pase de un restaurante junto a una calculadora, con la sala y la cocina trabajando al fondo, ilustrando el control de los costes recurrentes

AI Chef Pro · IA para chefsMás de 55 herramientas IA para tu cocinaCrea recetas, menús y optimiza costes gratis. Prueba AI Chef Pro sin compromiso.Pruébalo gratis →

Los márgenes: bruto, de contribución, neto y EBITDA

Aclaremos conceptos porque veo mucha confusión:

  • Margen bruto: ventas netas menos coste de materia prima. Si tu food cost es del 30%, tu margen bruto es del 70%. Es lo que te queda para pagar todo lo demás.
  • Margen de contribución: ventas netas menos costes variables (materia prima + comisiones + personal eventual + otros variables). Es lo que contribuye a cubrir tus costes fijos. No lo confundas con el margen bruto, son primos lejanos.
  • EBITDA: beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Es tu capacidad de generar caja operativa. En un restaurante sano, el EBITDA se mueve entre el 10% y el 15% de las ventas.
  • Margen neto o beneficio neto: lo que queda después de pagarlo absolutamente todo, incluidos impuestos. En hostelería, un margen neto del 3% al 8% es realista y saludable. Aspirar a más está bien, pero no te fustigues si estás en ese rango.

Ejemplo de cuenta de explotación que cuadra (caso en euros)

Vamos a construir una cuenta de explotación de un restaurante completa, con cifras reales y verificadas. Tomo el ejemplo de un restaurante full-service que factura 600.000 € al año en ventas netas (50.000 € al mes):

Partida% s/ventas€ / año
Ventas netas100%600.000
− Materia prima (food cost)30%180.000
= Margen bruto70%420.000
− Personal (con SS empresa)33%198.000
= Margen tras prime cost (prime cost 63%)37%222.000
− Alquiler8%48.000
− Suministros4%24.000
− Otros gastos operativos9%54.000
= EBITDA16%96.000
− Amortizaciones2,5%15.000
= EBIT (resultado de explotación)13,5%81.000
− Gastos financieros (intereses)2%12.000
= Beneficio antes de impuestos11,5%69.000
− Impuesto de Sociedades (25%)2,9%17.250
= BENEFICIO NETO8,6%51.750

Verificación: 180.000 + 198.000 + 48.000 + 24.000 + 54.000 + 15.000 + 12.000 + 17.250 + 51.750 = 600.000 €. Cuadra al céntimo. Este es el tipo de cuenta de explotación que deberías tener enmarcada (o mejor, viva y actualizada cada mes).

Escenario bien gestionado vs media del sector

Ahora, pongamos el caso más habitual: el restaurante medio del sector. Sube el food cost al 33% y el personal al 35%. El prime cost se dispara al 68%. ¿Qué pasa? El margen tras prime cost se encoge al 32%, el EBITDA cae del 16% al 11% y el beneficio neto final se desploma del 8,6% a apenas un 5%. Cinco puntos de prime cost se han comido casi la mitad de tu beneficio. Así de frágil es la rentabilidad en hostelería.

Benchmarks 2026: cuánto pesan los costes según el tipo de local

No todos los restaurantes juegan en la misma liga. El porcentaje de costes de un restaurante varía según el modelo de negocio. Aquí van los rangos de margen neto que suelo manejar:

  • Alta cocina / full-service: 3-10%. Márgenes ajustados porque la materia prima es cara y el servicio es intensivo en personal.
  • Bares y cafeterías: 10-20%. La bebida (con márgenes mucho más altos que la comida) tira del carro.
  • Pizzerías: 15-20%. Materia prima barata y procesos eficientes.
  • Comida rápida: 2-9%. Volumen alto pero márgenes unitarios muy estrechos.

La facturación bruta importa menos que el modelo. He visto bares de barrio facturando 200.000 € al año con un margen neto del 18%, y restaurantes de moda facturando un millón con un 2% de beneficio. No te compares por lo que ingresas, compárate por lo que te queda.

Cómo reducir tus costes sin dañar el plato (palancas por partida)

Reducir costes no es apretar tuercas a lo loco. Es saber qué palancas tocar en cada partida sin que el cliente lo note:

  • Materia prima: negocia con proveedores por volumen, ajusta las mermas con un control riguroso (te dejo la guía para controlar las mermas de cocina), revisa la ingeniería de menús para potenciar los platos de mayor margen y usa una herramienta para calcular el PVP y los márgenes de forma precisa.
  • Personal: optimiza turnos según curvas de demanda, cruza funciones en horas valle, revisa la productividad por empleado. A veces, un cocinero menos y un ayudante bien formado rinden más que dos cocineros solapados.
  • Alquiler: si estás por encima del 10%, renegocia con el casero o plantéate si el local actual es viable. Duele, pero duele más sangrar cada mes.
  • Suministros: cambia a iluminación LED, revisa la potencia contratada, instala temporizadores en equipos, negocia tarifas con comercializadoras.
  • Operativos: audita las comisiones de delivery (a veces es más rentable potenciar el consumo en sala con una oferta), revisa seguros cada año, automatiza la gestión con software para reducir horas de gestoría.

Del Excel al control diario: tu estructura de costes solo sirve si la vigilas cada noche

Una estructura de costes en un Excel es una foto fija. Y una foto fija en hostelería envejece en 24 horas. El control real no es calcular tus porcentajes a fin de mes cuando ya no hay margen de maniobra, sino vigilar cada partida cada noche. Ahí es donde un P&L diario —alimentado por tus escandallos y tus datos reales de ventas— se convierte en tu mejor herramienta.

Porque tener el food cost bajo control no basta si el resto de la estructura se te descontrola. Puedes tener un food cost del 29% y aun así perder dinero si tu prime cost se va al 68% porque la plantilla está sobredimensionada. El punto de equilibrio no es una cifra que calculas una vez al año; es un semáforo que deberías consultar cada semana. Si quieres dejar de volar a ciegas, el P&L diario de Miselup te da esa visibilidad sin necesidad de ser financiero. Y si aún no lo tienes, empieza gratis y empieza a mirar tus números con los mismos ojos con los que miras tus platos.

Timlup · Equipo al díaChecklists y tareas para tu restauranteOrganiza el día a día del equipo sin olvidos. Conoce Timlup y simplifica tu operativa.Conoce Timlup →

Preguntas frecuentes sobre los costes de un restaurante

¿Cuáles son los costes de un restaurante y qué porcentaje representa cada uno?

Los principales costes de un restaurante y sus porcentajes objetivo sobre ventas netas son: materia prima (28-35%), personal con Seguridad Social (30-35%), alquiler (6-10%), suministros (2-5%), otros gastos operativos (8-10%) y amortizaciones más gastos financieros (4-5%). El beneficio neto resultante suele situarse entre el 3% y el 8%.

¿Cuánto cuesta mantener un restaurante al mes en España?

Depende del volumen de facturación, pero sobre un ejemplo de 50.000 € de ventas netas mensuales, los gastos de un restaurante suman aproximadamente 45.700 € al mes, repartidos entre materia prima (15.000 €), personal (16.500 €), alquiler (4.000 €), suministros (2.000 €), otros operativos (4.500 €), amortizaciones y financieros (2.250 €) e Impuesto de Sociedades (≈1.450 €). El beneficio neto rondaría los 4.300 € mensuales.

¿Qué diferencia hay entre costes fijos y variables en un restaurante?

Los costes fijos son los que pagas independientemente de tu nivel de ventas (alquiler, seguros, gestoría, cuotas de software). Los costes variables fluctúan con tu actividad (materia prima, comisiones de delivery, personal eventual). Existen también los semivariables, como la luz, que tienen un mínimo fijo y una parte que crece con el consumo.

¿Qué es el prime cost de un restaurante y cuánto debe ser?

El prime cost es la suma de los dos mayores costes operativos: materia prima más personal (incluyendo Seguridad Social a cargo de la empresa). Es el indicador clave de eficiencia. El objetivo es mantenerlo por debajo del 60-65% de las ventas netas. Un prime cost del 60% o menos se considera excelente; por encima del 65% sostenido, el negocio entra en zona de riesgo.

¿Cuánto debe ser el coste de personal en un restaurante?

El coste de personal total (salarios brutos más Seguridad Social de empresa, que suma un 30-32% adicional, más otros costes laborales) debe situarse entre el 30% y el 35% de las ventas netas. El error más común es calcular solo con los salarios brutos y olvidar la Seguridad Social a cargo de la empresa.

¿Cuáles son los costes de abrir un restaurante (inversión inicial)?

Los costes de apertura (CAPEX) incluyen: traspaso o fianza del local, obra y licencias, equipamiento de cocina, mobiliario y decoración, vajilla y menaje, TPV y software, stock inicial de materia prima y un colchón de tesorería para los primeros meses. Son inversiones de una sola vez que pueden ir desde decenas de miles hasta varios cientos de miles de euros, según tamaño, ubicación y estado del local.

¿Cómo puedo reducir los costes de mi restaurante sin perder calidad?

Actúa por partidas: en materia prima, negocia con proveedores y controla las mermas; en personal, optimiza turnos según la demanda real; en alquiler, renegocia si supera el 10% de las ventas; en suministros, revisa tarifas y eficiencia energética; en operativos, audita comisiones de delivery y automatiza procesos con software de gestión.

¿Por qué mi restaurante factura mucho pero gana poco o pierde dinero?

Porque la facturación bruta no garantiza rentabilidad. Si tu estructura de costes está desequilibrada —por ejemplo, un prime cost superior al 65%, un alquiler por encima del 10% o unas comisiones de delivery que devoran tu margen—, puedes facturar mucho y aun así perder dinero. El beneficio neto en hostelería rara vez supera el 8% de las ventas; dos puntos de desviación en el prime cost pueden comerse la mitad de tu beneficio.

¿Cada cuánto debo revisar la estructura de costes de mi restaurante?

La estructura de costes debe revisarse de forma completa cada mes, al cierre contable. Pero las partidas clave —food cost y coste de personal— deben monitorizarse a diario o como máximo semanalmente. Un P&L diario te permite detectar desviaciones antes de que se conviertan en pérdidas a fin de mes, y forma parte de los KPIs de un restaurante que conviene vigilar cada día.

Recurso gratuito

¿Te han cuadrado los números de este artículo? Llévate nuestra plantilla de escandallo en Excel y calcula el food cost, la merma y el PVP de tus platos sin montar fórmulas.

Descarga la plantilla gratis

1 archivo .xlsx · 3 hojas: Escandallo con fórmulas, Tabla de mermas y Portada con guía · 11 KB

Sigue leyendo